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Artículo publicado en el Diario El Día. 1ro de abril de 2018
Mejorar la enseñanza y el egreso. Materias pendientes.
1º- ¿Desde qué nivel académico parte? 2º- ¿Qué herramientas debería aplicar? 3º- ¿Tendría que priorizar ciertas carreras sobre otras? Opinan cinco docentes de la Universidad Nacional de La Plata.

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La Universidad platense pretende alcanzar un índice de graduación del 50%.

La futura gestión de la UNLP dice tener esos objetivos.

1º- ¿Desde qué nivel académico parte?

2º- ¿Qué herramientas debería aplicar?

3º- ¿Tendría que priorizar ciertas carreras sobre otras?

Opinan cinco docentes.

 

LA VOCACIÓN SE ESTIMULA DESDE LA PRIMARIA
Por VICENTE ATELA
Decano de Derecho

1. Hoy se pone en tela de juicio la calidad de la formación y el nivel profesional de los egresados del sistema público, así como la duración de las carreras y las políticas de egreso. Suponer que las universidades no se preocupan o no evalúan sus propios estándares de calidad es una falacia. Todas las facultades de Derecho del país fijan acciones conjuntas para mejorar la enseñanza y las currículas, además de estar evaluadas externamente por la Coneau. También se pretende instalar la idea de que la masividad atenta contra la calidad formativa y no es así. La masividad no es enemiga de la calidad y la excelencia: trae igualdad real de oportunidades, diversidad, inclusión en la educación superior, y además eleva el conocimiento de la población en general.

2. El desafío de la Universidad hoy es garantizar el ingreso, promover la retención en condiciones de calidad y exigencia, y aplicar una fuerte política de becas-pasantías laborales vinculadas a la experticia profesional, que favorezcan el egreso en condiciones de calidad. Si no se comprende ello sólo podrán estudiar aquellos que tengan garantizado un presupuesto de manutención cualquiera sea la forma de financiamiento (familia, empresas, fundaciones, etc).

3. Mejorar los niveles de egreso tiene que ver con la capacidad del sistema de retener matrícula, sostener y orientar al estudiante que por su propia historia social tiene la necesidad de una salida laboral anticipada. Ahora bien, ¿todos deben ser becados o, mejor dicho, todas las carreras deben ser becadas? Creo que no. Pero ello depende de las políticas de desarrollo que pretenda un país. Así priorizará ciertas áreas del conocimiento y profesiones. Eso debe ser política de Estado, que no se construye cuando el estudiante está en la universidad: las vocaciones se estimulan y promueven desde la primaria y no cuando el joven ya ingresó al nivel superior. Por eso, las becas de estímulo a ciertas disciplinas, si queremos tener mejores graduados, hay que decidirlas desde el nivel preuniversitario, logrando que los alumnos lleguen con excelente nivel a la universidad.


LA NECESIDAD DE UNA POLÍTICA DE ESTADO
Por JULIO HIJANO
Secretario Académico de Medicina

1. El informe de la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) de 2012 sobre la UNLP indicó que se recibían 22 alumnos de cada 100.
En 2016, 30 de cada 100. Una ligera mejoría, pero no suficiente, sobre todo si entendemos que esto lo paga la sociedad toda.
Aunque no corresponda al total de la UNLP, en el desglose por facultad Medicina tuvo, en esos dos informes, 92 sobre 100.
La cantidad de egresados es baja: hay que entender que esto lo paga la sociedad toda

2. Respecto de las herramientas, creo que son patrimonio de las necesidades de cada facultad. Por ejemplo, no es lo mismo Derecho, que sólo trabaja con textos, que Medicina, que lo hace con pacientes (hospitalarios). Y los mutualizados tienen la suerte de no ser “agredidos” por los estudiantes. Los más humildes pagan el pato de estas políticas demagógicas (de ingreso irrestricto, por caso). 3. No creo que sea la Universidad la que deba decidir qué profesionales se necesitan. Creo que son políticas de Estado que trascienden a la academia. La Universidad es un servicio a la comunidad; entrega productos que la sociedad (que es la que paga) necesita, y el que debe determinarlo es el Estado.

¿PRIORIZAR CARRERAS? SIN ACHICAR RECURSOS
Por MAURICIO ERBEN
Docente e Investigador de Exactas

1. El nivel académico de las carreras de grado que se dictan en la facultad de Ciencias Exactas es muy bueno y se encuentra consolidado.
El desafío continuo es pensar estrategias para que las dimensiones de masividad y excelencia no sean excluyentes.

2. En Ciencias Exactas se ha afianzado un curso de ingreso que, a partir del desarrollo temático de conceptos disciplinares propios de las carreras, apunta a que el estudiante pueda involucrarse con la etapa universitaria.
Intentamos que el “capital simbólico” asociado con la idea de la universidad pública sea rápidamente apropiado por todos los ingresantes, independientemente de su procedencia y nivel de su escuela secundaria.
El trayecto intermedio requiere la implementación de propuestas didácticas (cursos teórico-prácticos, trabajos de laboratorio, tutorías) que implican disponer de una relación docente/alumno, espacios físicos y de recursos didácticos adecuados.
Esto es especialmente importante para carreras como las que se dictan en Exactas, con un alto contenido de trabajos prácticos de laboratorio.
La facultad ha puesto y pretende profundizar la atención al trayecto de egreso, especialmente en carreras como las licenciaturas que requieren un trabajo final de grado o la realización de prácticas profesionales.

3. Creemos que el aumento en la cantidad de estudiantes universitarios observados durante los últimos años en Argentina es un muy buen indicador, más allá de cuáles sean las carreras elegidas.
Cualquier estrategia de focalización para priorizar carreras debiera darse en un contexto de ampliación y no de recorte del presupuesto universitario. De otra manera el debate sobre prioridades corre el riesgo de trasladar hacia adentro un problema que se origina afuera de las instituciones.
Priorizar la formación en ciertas carreras universitarias requiere la definición previa de un cierto modelo de país.

 
ES CLAVE TENER DOCENTES MUY BIEN FORMADOS
Por ARMANDO DE GIUSTI
Decano de Informática

1. En el contexto de Argentina la UNLP tiene un muy buen nivel académico. Esto se refleja en la calidad y competitividad de sus egresados. Naturalmente, como toda organización compleja y con múltiples objetivos, la Universidad debe mantener una actitud permanente de mejora de la calidad de sus egresados para beneficio de la sociedad en la que está inserta.
2. Es preciso favorecer el proceso de aprendizaje del alumno y fomentar una actitud proactiva, creativa e innovadora. Aprender es más importante que enseñar. Potenciar a los docentes en su perfeccionamiento profesional y de investigación científica y tecnológica. Docentes con sólida formación y actualizados son una pre-condición para mejores egresados. E incorporar tecnología en las aulas al servicio del aprendizaje.
Es imposible tener universitarios exitosos sin una mejor educación preuniversitaria

3. No hay que priorizar carreras. Hay que formar a los mejores profesionales al servicio del país en todas las áreas. La orientación vocacional se obtiene con más y mejor información para los futuros universitarios. Sí es necesario mejorar la calidad de la enseñanza desde las etapas más tempranas. Es imposible tener alumnos universitarios exitosos si no logramos una mejor educación pre-primaria, primaria y secundaria.

 
LA NECESARIA EVOLUCIÓN INTERDISCIPLINARIA

Por GUSTAVO PÁEZ
Vicedecano de Arquitectura

1. La facultad de Arquitectura cuenta con un nivel académico que refleja su desarrollo en dos instancias diferentes. Una en el marco de los estándares que evalúan los organismos ministeriales, donde se ha ratificado recientemente a la FAU en la escala de mejor consideración en cuanto a políticas académicas y desarrollo institucional. Otra instancia de análisis es el reconocimiento a docentes y graduados en premiaciones en distintos tipos de concursos de arquitectura/urbanismo de escala nacional e internacionales, donde se destacan actores de nuestra facultad.
El egreso de la FAU se encuentra en el orden de un 40% anual -por encima de la media nacional- y continuará su tendencia creciente en función de políticas específicas a tal fin, en el marco de la aplicación de políticas de ingreso, seguimiento, retención y egreso.

2. La FAU cuenta con distintas estrategias -quizás naturalizadas en nuestro ámbito- como el funcionamiento en tres bandas horarias durante la mañana, tarde y noche y, a su vez, la libre elección de cátedras, situación que permite diseñar el desarrollo curricular con la libertad necesaria en aquellos estudiantes que su situación social, económica, etc, lo requiera. En particular, los sistemas de correlatividades y ciclos de conocimiento del plan de estudios demuestran un crecimiento en la retención del estudiante para su graduación. El ingreso anual de escala similar en los últimos años, el crecimiento de la tasa de egreso y el crecimiento de estudiantes regulares –actualmente en 7.500- dan muestra de menor deserción estudiantil. El plan de Egresos es otra de las estrategias a dar continuidad. Está destinado a vincularnos con aquellos estudiantes que hoy no están en la FAU y adeudan pocas asignaturas.

3. En una sociedad con fuerte desigualdad -nuestro país como caso- es difícil pensar en no avanzar en políticas destinadas a generar más y mejor conocimiento. Sería superador el desarrollo de políticas hacia la evolución permanente en las distintas disciplinas, y la conjunción de las mismas en estrategias interdisciplinarias.
oceso lento pero con buen pronóstico se van incorporando poco a poco otros docentes, sobre todo los más jóvenes, interesados en cambiar, y en eso estamos.


Actualizado el 07/04/2018