Inicio Contacto Mapa del sitio RSS
 
 
 
|
Campaña internacional
Argentina y Bolivia, un solo corazón
Profesionales de Exactas y la Federación Argentina de Cardiología participaron de una extensa campaña de detección y estratificación de la enfermedad de Chagas en el pais andino.
Parte de la Comitiva que participó de la campaña

Entre el 26 de abril y el 1 de mayo de 2018 se realizó en el vecino país de Bolivia una extensa campaña de detección y estratificación de la enfermedad de Chagas.

El Chagas (o enfermedad de Chagas-Mazza) es un conjunto de efectos que produce la parasitosis con Trypanosoma cruzi sobre las personas. La infección con este parásito unicelular se produce mayormente por la picadura de la vinchuca, que actúa como vector, o bien mediante contacto sanguíneo (transfusiones, trasplantes).  
Esta enfermedad afecta a 4 de cada 100 habitantes de nuestro país y se la considera actualmente como una situación problemática compleja de naturaleza socioambiental. Tiene una etapa crónica asintomática muy larga, pudiendo durar incluso toda la vida. En 3 de cada 10 infectados aparecen tardíamente una variedad de síntomas de tipo cardíaco (dolor en el pecho, falta de aliento) o digestivos (dolor o ardor), por ello resulta una enfermedad subdiagnosticada.
Por esto resulta muy importante la inicitaiva del Comité de Chagas de la Federación Argentina de Cardiología acompañada  por la UNLP  a través del Proyecto de Extensión del Area Salud-Diagnóstico de  la Facultad de Ciencias Exactas titulado "Organización y estandarización de registros electrocardiográficos de pacientes con patología cardiaca", dirigido por la Prof. Isabel  Irurzun.  Dos integrantes del Proyecto, Julieta Thomas Mailland y Santiago Games, viajaron a Bolivia con la comitiva, transportando equipos e insumos. La campaña tuvo como objeto no solo detectar casos que no han sido notificados al sistema de salud sino también clasificarlos según el estado evolutivo de la enfermedad.
Las actividades realizadas en Bolivia incluyeron  la realización de  938 consultas de atención de pacientes, donde se les realizó un interrogatorio detallado,  un examen físico y la toma de tensión arterial. Se registraron además 900  electrocardiogramas, 150 ecocardiogramas, 73 registros de electrocardiogramas de 24 horas (Holter) y  585 tests rápidos para Chagas . En estos estudios se encontraron serias cardiopatías asociadas a la enfermedad, alta incidencia de trastornos en la conducción de impulsos eléctricos a través de los tejidos del corazón y se detectaron unas 15 personas que necesitaban urgente un marcapasos. El trabajo continuará durante el resto del año con el análisis de muestras recolectadas en la campaña. Parte de estos análisis se realizarán en el Laboratorio de Salud Pública de la Facultad.


La campaña también incluyó una instancia de formación disciplinar, ya que se realizó  una Jornada de Actualización de la Enfermedad de Chagas, y  en este marco entrevistamos a la Dra. Isabel Irurzun:


-Desde cuándo viene trabajando el Proyecto de extensión y en qué lugares han realizado campañas? Cómo eligen estos lugares?

-El Proyecto que dirijo en la Facultad está funcionando en forma continua desde el año 2005. Trabajamos muchos años en Chaco, en la Ciudad de Miraflores, en el Impenetrable, en Bermejito. Después hicimos viajes a Santiago del Estero, a Jujuy y el último a Bolivia. Nosotros trabajamos en colaboración con médicos especialistas en Chagas y acordamos con ellos los lugares a dónde ir.
Por ejemplo trabajamos en colaboración estrecha con el Dr. Daniel Hernández, el Dr. Juan José Sirena, el Dr. Jorge Mitelman, el Dr. Edgardo Schapachnik y muchos otros.
En Chaco trabajamos mucho con Gustavo Farrugia y la ONG La Higuera. También fue muy importante para nosotros poder conversar con el Dr. Jorge  Yanovsky, fallecido en 2016 y que ha realizado una labor enorme contra esta enfermedad. Vamos a donde creemos que nuestra colaboración puede ser útil. En este sentido, es importante considerar a los movimientos migratorios humanos como factores determinantes en la trasmisión de la enfermedad. El Chagas no tiene fronteras, así que pensamos que su atención tampoco debe tenerlas.

-¿Por qué es importante tener registros de electrocardiogramas de personas con Chagas?

- El Chagas es una enfermedad en la que es muy difícil detectar el momento de la infección. Una vez que la persona está infectada el único tratamiento posible es administrando un medicamento que asegura la cura solamente en personas jóvenes, hasta los 14 o 18 años.
Pero una vez que la persona es adulta es muy difícil para el médico administrar un tratamiento eficaz, principalmente por dos motivos. Primero porque el tratamiento conocido empieza a tener efectos secundarios importantes en la adultez y segundo porque no hay una forma de saber si el tratamiento está funcionando. Lo único que el médico puede hacer es monitorear el corazón del paciente periódicamente (una vez por año) durante el resto de su vida. La forma más sencilla de hacerlo es a través de un electrocardiograma.
Nuestro Grupo trabaja desarrollando indicadores para el monitoreo de la efectividad del tratamiento. Para eso nos concentramos en la evolución de una de las manifestaciones más tempranas de la enfermedad: la disautonomía chagásica. Como hay varios indicadores de disautonomía los estamos comparando a todos para ver si hay uno que pueda ser recomendado sobre los otros.
 
-¿Cómo surge la idea de participar de la Campaña de Bolivia? -¿Cómo fue el equipo de trabajo?

A nosotros nos invita el Dr. Daniel Hernández, Profesor de la UNNE y Presidente del Comité de Chagas de la Federación Argentina de Cardiología (FAC). Nuestra colaboración con él es muy extensa,, remontándose a nuestras primeras misiones en Chaco.  La FAC apoyó la campaña en Bolivia, que fue organizada por los Clubes Rotarios de Santa Cruz de las Sierras, Vallegrande y Samaipatá y en particular por el Dr. Remberto Torres.
Fue un equipo muy grande compuesto por médicos de diversas especialidades: cardiólogos, ecocardiografistas, parasitólogos. También participaron otros profesionales como  bioquímicos, enfermeros, ambulancistas y técnicos. También  profesionales en formación: residentes en medicina y estudiantes.

- La extensión universitaria, además de los beneficios para la comunidad,  resulta altamente formativa en valores para los integrantes.  ¿Qué aprendizajes considerás que les ha dejado el trabajo sobre esta temática?

Los chicos que fueron volvieron muy movilizados porque comprendieron el valor social de la tarea que se realiza,  y la enorme vocación de todos los que intervinieron. Atendían desde 7 de la mañana a 8 o 9 de la noche, en consultorios improvisados separados por cortinas de sábanas. Atendieron a personas muy pobres, con muchas necesidades, con cuadros muy graves, y con pocos recursos materialesNosotros contribuimos con el único ecocardiógrafo de la campaña, y un número considerable de grabadoras.
Personalmente creo que cuando la extensión universitaria logra efectivamente tender un puente que llegue hasta la comunidad, cuestiona ideas muy profundamente arraigadas sobre el valor de la ciencia. Las personas que participan proyectan sus aspiraciones profesionales y muchos aspectos de su vida de manera completamente nuevo. Es iluminador poder vivenciar y explicar a otros por qué nuestro trabajo como físicos, matemáticos, físicos médicos es importante para la sociedad.

- ¿Qué líneas de trabajo tienen pensadas a futuro?

Tenemos muchas. Uno de los proyectos se centra en mejorar el diseño de los marcapasos y resincronizadores. También tenemos proyectos para mejorar la administración de la medicación y para extender nuestras ideas al tratamiento de otras enfermedades. Existen desafíos; por ejemplo, hay un trabajo muy importante por hacer en personas con coinfección entre HIV y Chagas.
Lamentablemente la situación socio-económica actual no ayuda. Es importante darse cuenta que los avances en ciencia, y más aún en proyectos multidisciplinares, requieren tiempo y recursos; se originan como consecuencia de conocimiento generado en muy diversas áreas de investigación y con el aporte de un número muy grande de actores. Los equipos que usamos ahora serán superados tecnológicamente en 5 años o menos, y deberemos renovar las computadoras, el ecocardiógrafo y las grabadoras. En los casi 15 años que llevamos trabajando cambiamos dos o tres veces de equipos, pero si no se revierte el ajuste que se está aplicando al sector de ciencia y tecnología,  la próxima generación de equipamiento no la podremos adquirir.

 

Nota: Una descripción muy completa desde la perspectiva tanto biológica como médica y sociocultural puede encontrarse en  el libro "Hablamos de chagas", escrito por docentes, investigadores y extensionistas  de nuestra universidad y editado por CONICET

Autora: Dra. Paula Bergero

 

Actualizado el 31/07/2018