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Celiaquía
La clave esta en el diagnóstico
Una de cada 100 personas es celíaca. El Dr. Fernando Chirdo trabaja desde hace más de 30 años en el tema. Compartimos la nota de Materia Pendiente.

Una de cada 100 personas es celíaca. La celiaquía es una enfermedad del intestino delgado muy frecuente y fuertemente desconocida. El tratamiento consiste en seguir una dieta estricta en la cual el paciente no consuma las proteínas que provocan el daño en el intestino, que son un grupo de proteínas de trigo, cebada, centeno y avena. Para que esta dieta sea posible es necesario consumir productos que hayan sido analizados y verificados; en Argentina son los organismos de salud los responsables de rotular y controlar los alimentos destinados a pacientes celíacos, y para eso es necesario un método.

El Dr Fernando Chirdo y su equipo trabajan desde hace más de 30 años en el desarrollo de un método seguro y de bajo costo para el control de los alimentos destinados a las personas con celiaquía.

Chirdo recuerda que cuando comenzaron a trabajar existía un método comercial que era muy costoso porque había que importarlo, y con el trabajo del equipo consiguieron desarrollar un método de bajo costo, de alta potencia analítica y fácilmente transferible, que fue patentado a nombre de la Universidad y del CONICET.

Los primeros en recibir la transferencia fueron el Laboratorio Central de Salud Pública en La Plata, que es el órgano de control en toda Provincia de Buenos Aires, que lo adoptó como método oficial, luego el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), que es el órgano federal de control, y después se transfirió al equivalente al INAL en Chile, es el Instituto de Salud Pública de Chile, que también lo implementó como método oficial. Y también se transfirió a algunas instituciones públicas, en particular al INTA de Mendoza. Todas estas instituciones, excepto el INAL, están usando el método diseñado por los profesionales de la Facultad de Ciencias Exactas.

La transferencia supone el entrenamiento del personal y de los laboratorios para que cada lugar sea autónomo para poder desarrollar el método por ellos mismos.

"Hoy en día nuestro laboratorio es uno de los centros de referencia de control, y una parte de nuestro trabajo también está destinado a desarrollo de nuevas estrategias analíticas con una diferente visión o con una diferente interpretación a lo que eran los métodos clásicos," afirma el Dr Chirdo.

Otro de los problemas de una patología como la celiaquía es el diagnóstico, porque muchas veces la presentación de la enfermedad no es clara en sus síntomas, especialmente en los adultos. En los niños la presentación clínica es generalmente muy clásica: diarrea, trastornos digestivos, falta de desarrollo, trastornos de crecimiento, pero en los adultos muchas veces la enfermedad es asintomática y si no se los diagnostica y se los pone en tratamiento pueden tener complicaciones como problemas de fertilidad, osteoporosis avanzada, y otras enfermedades difíciles de manejar.

También presenta enfermedades asociadas y muchas de estas son autoinmunes, en particular las más conocidas son: diabetes mellitus tipo 1, artritis reumatoidea y tiroiditis, y el problema es que si no diagnosticamos la enfermedad celíaca cuando tenemos la enfermedad de base que consideramos primaria, el no diagnóstico y el no tratamiento de la enfermedad celíaca con una enfermedad asociada concomitante hace que nuestro manejo de la enfermedad que consideramos de base sea menos eficiente.

Un diagnóstico clásico comienza con la sospecha clínica en base a la detección de alguno de los signos mencionados, en cuyo caso se indica  una evaluación en sangre periférica, buscando un panel de anticuerpos altamente selectivo de la patología, tales como el anticuerpo anti transglutaminasa, anti péptido deaminado de gliadina, y anti endomisio. Estos anticuerpos son bastante selectivos de la patología, con lo cual un resultado positivo de estos anticuerpos correlaciona bastante bien con el diagnóstico de la enfermedad.

Sin embargo nosotros en nuestro país, y en varios centros, mantenemos la idea o el consenso de que el diagnóstico definitivo es a través del análisis o examen del tejido, para lo cual hay que tomar una piecita de tejido, de la mucosa de intestino proximal y a través de un estudio patológico se evalúan las alteraciones que existen en la mucosa del intestino, que es el origen de la celiaquía. En síntesis, el diagnóstico requiere tres niveles, el primero es la observación clínica, el segundo las pruebas de laboratorio, el panel de anticuerpos que mencioné y finalmente la confirmación se hace a través de un examen histológico de una pieza de biopsia.

En muchos casos, generalmente de adultos, no llegamos a un diagnóstico de confirmación, es decir queda una duda y por eso debemos pensar en estrategias complementarias, como evaluar otros parámetros que nos ayudaran o reafirmaran el concepto de que el paciente es celíaco o no lo es. Para esto es necesario hacer más investigación básica y en eso trabaja actualmente el equipo que lidera Chirdo. "Parte de nuestro trabajo es tratar de encontrar o conocer un poco más los mecanismos de la patogenia de la enfermedad, y como desprendimiento de ese conocimiento tal vez encontrar nuevos biomarcadores. Hace un tiempo que se conoce que hay una molécula o un conjunto de moléculas muy asociadas a la patología que son las moléculas de antígenos leucocitarios humanos (HLA), y lo que estamos haciendo es, en conjunto con el Hospital de Niños y el Hospital San Martin, un proyecto tendiente a evaluar la eficiencia diagnóstica de incluir la determinación de los alelos de susceptibilidad HLA en un protocolo diagnóstico. Es una determinación costosa, pero si uno determina la eficiencia analítica tiene una contribución sustancial al diagnóstico de aquellos casos que no se pueden resolver por el protocolo convencional.

autor: Materia Pendiente

 

Actualizado el 23/11/2017